Paso el tiempo y aunque los cambios en mi apariencia eran mínimos, no perdía la esperanza de que con el tiempo mi verdadero yo saldría a la superficie, ahora el siguiente paso a seguir era, o ocultar toda información y sentimientos de mis padres, o tener el valor de decirles mis deseos y preocupaciones, mi cabeza giraba alrededor de esta situación, pero cuando estamos en un estado de ansiedad o espera, por lo general descuidamos detalles que aunque sean pequeños son los mas importantes.Con los días una idea vaga paso por mi mente, y la necesidad de comprar mi propia ropa, maquillaje y accesorios surgió, lo cual aquellos nervios del que dirán regresaron a mi, pues tenia que ir de nueva cuenta a boutiques y perfumerías, pero ahora no importaba pues haría lo necesario para avanzar en mis planes.
Los siguientes días fueron mágicos, pues ya tenia la certeza de que con el tiempo cambiaría y por el momento solo me quedaba gozar de este lento cambio en mi vida. Tomarme fotos, probarme un accesorio, una blusa o un tono de sombras, lo único mas importante por el momento era disfrutar de este largo trayecto. Todo parecía ser perfecto, nada podría salir mal, pues cada cosa que había comprado la había ocultado.
Los días pasaron y todo estaba en calma, un día normal, actividades normales, en la mañana me aliste como de costumbre para ir a la escuela, paso el tiempo de clases, por lo cual regrese a casa unas horas antes. Entre dirigiéndome a mi cuarto y lo primero que mis ojos vieron eran todas las cosas que había comprado, cada vestido, cada blusa estaban juntos en un rincón de mi habitación, me quede sin aliento y sin palabras, no sabia que hacer ante dicha situación, lo había pensado, pero jamas imagine que fuera a pasar, me di la vuelta y mi madre esta recargada en el marco de la puerta, viéndome fijamente con una expresión de preocupación y tristeza, lo único que salio de su boca en ese momento fue ¿Por que haces esto?, yo no sabia que decir, salí del cuarto como si nada hubiera pasado, y vi a mi padre sentado en el sillón, pero no expreso ni un solo gesto ni pronuncio ni una sola palabra, mi madre me siguió y me pregunto de nueva cuenta ¿ Por que haces esto ?, evadiéndola regrese con prisa a mi habitación para ocultar cada cosas que había comprado y que ellos habían sacado, a partir de ese momento toda la casa estaba en un total silencio, hasta el momento que mi padre saliera a trabajar.
Una vez encontrándonos mi madre y yo en soledad, empezó la interrogación. se acerco de nueva cuenta y me pregunto ¿Por que haces esto?, yo seguía sin saber que decir, y al tener que contestar, dije - Nada de eso es mio, es de una amiga - ella me miro con cara de no puede ocultarme nada, y me respondió - Claro que son tus cosas, vimos tu computadora y encontramos varias fotografías tuyas, donde llevas puestos esos vestidos y esas blusas - jaque mate, ella me había ganado, pero ante tal respuesta no pude decir nada, aunque dicen que solo con la mirada podemos saber la verdad, ella se sentó y me dijo - No te voy a juzgar pero lo que haces no esta bien, no es normal - seguía sin decir nada, ni una sola palabra, solo la mira y le dije - lo siento - fue el fin del esa conversación, ella salio de mi habitación y cerro puerta, me pare corriendo y puse el seguro, no podía resistir mas y empece a llorar, nunca había sentido tal carga emocional, sentía que mi cabeza iba a explotar, ya no sabia que pensar. Llego la tarde, salí del cuarto y mi madre estaba trabajando como si nada hubiera pasado, y fue entonces que pensé, no voy a dejar que esto destrozara mi vida, tenia que hacer lo posible para reparar todo lo que había provocado, tenia que seguir adelante, mi sueño me esperaba. Así que la única posible opción por el momento era seguir luchando para ser esa persona que tanto anhelaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario