Tanto tiempo viviendo la misma rutina, viviendo las mismas sensaciones día tras día, y fue entonces que me empece a cuestionar, ¿ Algún día podre vivir algo parecido a lo que tanto envidio ?, esta era una idea nueva, y no tenia consciencia alguna de que podría tener graves consecuencias por ello, era algo que no asimilaba con claridad, sabia que en un papel y en un rol social como el mio, no era algo normal. Pero en ese momento la curiosidad y la inquietud de saber como serian las cosas, dominaban todos mis pensamientos.
Ahora solo era cuestión de saber por donde comenzaría a experimentar con mi nueva idea. Quería reproducir en mi una de las tantas cosas maravillosas que veía en la vida diaria de una niña, de una mujer. Me tomo días averiguar que era lo que podría hacer, apesar de que era algo que veía a diario, no sabia como hacerlo, como realizar tales cosas.
Una tarde cualquiera, mientras mi madre se arreglaba y pintaba las uñas, yo la acompañaba. y fue entonces que de un momento a otro yo me le quede mirando, e inmediatamente vino a mi mente que podría ser eso precisamente, eso mismo que hacia mi mama. A lo que decidí prestar una atención absoluta en cada paso y movimiento que hacia ella, después de mucho tiempo de observación solo era cosa de ver cuando seria el día que me animara a hacer tal proceso en mi.
Después de una largo tiempo de espera, llego el momento indicado, mis padres salieron a comprar la comida, a lo cual dijeron que no tardarían mucho, yo aprovechando la situación de que me quedaría completamente en soledad, decidí darme un baño, cosa que considere segura y útil, ya que dentro se encontraban todas las cosas que mi madre utilizaba para arreglarse sus uñas.
Una vez dentro, solamente me enfoque en repetir todo lo que mi madre hizo en el momento que la vi, la emoción y los nervios eran tantos que gran parte de lo que había aprendido se me olvido, solo quedo una sola cosa, el barniz de uñas color rojo que estaba en el estante. Era mi única alternativa para cumplir con mi meta, la única manera de saber por un momento como se sentía. lo que hice, me arriesgue, Cuidadosamente aunque con muchos defectos y detalles logre pintarme las uñas de ambas manos, no lo podía creer, extendí las manos y al verlas, sentí algo tan maravilloso, algo tan hermoso que no podía describir en ese momento, por desgracia solo fueron unos minutos de fantasía, ya que al escuchar la puerta de la casa cerrarse, la magia se rompió, mi madre acercándose a la puerta y diciéndome que me diera prisa ya que la hora de comer estaba cerca, inmediatamente con desesperación intente buscar algo para despintarrme las uñas, para mi desgracia no había nada que me pudiera ayudar, la única salida era tallar con fuerza cada una de las uñas, hasta conseguir quitar el color rojo de ellas. Después de desesperados intentos de remover el barniz, ya estaba teniendo resultados, al parecer lo había logrado, había conseguido vivir algo nuevo, y quitarme el color rojo a tiempo. Por fin había terminado, salí del baño, y corriendo me vestí para ir a comer con mis padres.
Estando en la mesa, todo parecía estar relativamente normal. todo estaba en silencio, y como un trueno la voz de mi padre se escucho en toda la casa, no sabia de que se trataba, solo recuerdo que tomo mi mano y vio mis uñas, no lo podía creer, todo lo había hecho mal, con gritos, groserías y ofensas, me describió y describió también un posible futuro a consecuencia de ello. yo simplemente me paralice, quería llorar en ese momento, quería gritar. pero no podía permitirme llorar enfrente de el y menos ante semejante situación. Después de un largo tiempo de infierno, me dio la orden de irme a mi cuarto. me pare y obedecí al instante, no quería mas problemas, una vez dentro de mi cuarto cerré mi puerta y me sentí en un mundo diferente, en un mundo en el que podía ser y sentir como yo era. así sentí mi cuarto en ese momento, me sentí con la libertad de llorar y pasarme toda la tarde con las palabras de mi padre en la cabeza.
Después de eso intente no hacer nada, ni decir nada relacionado a lo que sentía y quería, enfrente de mi padre. después de ese momento una barrera apareció en mi vida, una barrera con la que aun cargo hoy en día, no poder expresar lo que siento con libertad. todo lo que siente mi corazón. No culpo a mi padre, hasta cierto punto lo entiendo, rompí las expectativas que el tenia hacia mi. pero apesar de todo, decidí continuar, ya con la experiencia obtenida, procure tener mas cuidado en todo lo que hacia.

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